Monday, August 14, 2006

A propósito de la escritura en un diario
Resulta que un hombre como yo que conoce la intensidad de sus impresiones y siente cada uno de los detalles de vida como si fuera aquél su único día, que en realidad vive de exageraciones --imposible expresarlo en otros términos-- (...) resulta, pues, que un hombre de estas características explotaría o acabaría desintegrándose de cualquier otra forma si no se calmara escribiendo un diario.
Elias Cannetti
--sbc

Thursday, August 10, 2006

Acto fallido
Ya estaba a unos cuantos pasos de Ámsterdam 62, luego busqué mis llaves. Sorpresa. No aparecieron. Las busqué en mi memoria. ¿La última vez que las miré? Cerré los ojos: vi una hoja de maple envuelta en un corazón. Sí, es mi llavero, por supuesto, el que Luz me regaló. ¿Dónde, dónde está? Encima de mi escritorio al lado del ordenador. ¡Dios! Regresar ... Una hora después. Las llaves en mis manos. Miro una inscripción Canadá... Luz, ¿también regresará?
--sbc
Blogging
Sentarme frente a la pantalla y escribir sobre el teclado se ha convertido en uno de los placeres más deleitantes de estos días. Leo mis textos después de subirlos a mi blog. Pienso, enseguida, en las horas, en el tiempo. En el tiempo fugaz, en el deseo de atrapar algunos momentos, ciertamente cuando ya han dejado de ser, en la memoria, en el lenguaje. Diario virtual y público. Aquién le importa mi vida y lo autoreferencial de mis textos. Mis preferencias poéticas. Mis tropiezos existenciales. ¿A quién? Y sé que ya tengo a mis fieles lectores. Sé que Paty, desde Nueva York, está siguiendo estas historias; que el joven Abraham desde las Tierras Altas, en Toluca también me lee e inclusive me ha enviado sus comentarios. Por supuesto, mi entrañable amor, mi Luz de Canadá, quien dio origen a los primeros post. Y Lizy, a quien no le ha incomodado que agregue su imagen en mis textos. Gracias a ustedes porque sé que no sólo están detrás de la pantalla. Me acompañan en las sorpresivas, inciertas y fascinantes horas de la creación.
--sbc
Ser y estar

Ser y estar
Ser y estar
"Si tu ser y estar son parte de mi ser y mi estar"
Lichi
--sbc
Blessed
Llevo horas acomodando fotos en mi nuevo álbum: viajes (pocos), sonrisas (muchas). Calles transitadas que poseen las huellas pasadas y presentes. Lugares conocidos que se resignifican por otras miradas, otras presencias. La constante es tu mirada. Tus ojos que iluminan los míos.
Totonicapán, Guatemala; Río Blanco, Orizaba y El Higo, Veracruz; Tepoztlán y Tlayacapán, Morelos; San Cristóbal de las Casas, Agua Azul, Palenque, Ocosingo y Chamula, Chiapas; Real del Monte, Hidalgo y Rioyos Buenavista, Estado de México.
Las Islas, El Espacio Escultórico, El Centro Cultural Universitario, Ciudad Universitaria, y la otra, el parque México, la colonia Roma, Coyoacán, el Zócalo del Centro Histórico. Los bares. Ciudad de México. ¡Y fotos en el interior del metro!
Imágenes en la oficina, tuya y mía: UNORCA y sus murales de maíz, en la cafetería del CCU.
Cumpleaños tuyos: en "El jacalito", "El tapanco de los enanos"...
Amigos: músicos, poetas y locos. Mejor no menciono sus nombres, al fin y al cabo, ya sabemos quienes son. Basta mirar las fotos, ni quien lo pueda negar. Todos celebrando tu cumpleaños o simplemente el placer de estar vivos y locos. ¡Salud!
Amigas: tres, dos, una... Bety, Ceci, Estela. ¡Claro!, las mías; porque tú tienes tantas que sería interminable mencionarlas.
Las fotografías que más me impresionan: la foto en donde ambas aparecemos para el cartel de la Semana Internacional de la Mujer Barbuda (hasta con barba eres hermosa, mujer); en la sala de la casa de la doctora Rivera-Garza; en la sala de la casa de tu abuelo, donde también aparecen tu mamá, tu hermano, tu tía Josefina y tu abuelo, por supuesto. En mi casa, en la mía, con mi madre. Con mi familia. Afuera, con mi tía. Te la presenté en mi sueño. Y ahora hasta foto tengo.
Ninguna de estas fotografías tiene una marca del tiempo, es decir, no hay inscripición de una fecha. Todo es un continuo fluir de la vida, de la cotidianidad. De nuestras vidas dejándose retratar por nosotras mismas. Decías bien que nada sería más placentero que ver pasar la vida juntas, y así ha sido, Lizy. ¡Eres una bendición en mi vida!
--sbc

Wednesday, August 09, 2006


Real del Monte

Un largo camino de ida. Desde el sur de la ciudad de México, Lizy y yo, primer esbozo de un fin de semana, rumbo a Real del Monte. Luego, un mensaje en el celular me anunció la presencia de "dos más", dos jóvenes amigos de Lizy: Rocco y Jorge, quienes también se animaron a ir con nosotras. ¡Qué viajecito tan suave!
Caos. Tránsito. Lluvia. No podíamos salir. Sí. No podíamos salir del laberíntico Defe.
Cuando uno busca "algo", está siempre pendiente de cualquier seña que dé razón de su encuentro. No sé cuántas veces leímos con atención o con distracción señalamientos y anuncios de bienvenida. Da lo mismo, a la velocidad de un auto en circulación por carreta, poco o mucho se aprecian los límites, las fronteras en la oscuridad.
Por fin, luego de tantas paradas para seguir alguna indicación que nos orientara, llegamos a Real del Monte. La cita de esa noche: un pequeño bar. Música y poesía en vivo. Lo que seguió fue un encuentro amoroso ya entrada la madrugada. Frío cálido. Calles empedradas. Neblina.
Nos fuimos cuatro y regresamos dos. O en realidad cuatro, porque Lizy regresó acompañada de alguien más en su corazón. Y yo, con ella y en ella. Así que, sí, regremos cuatro mientras sus dos amigos emprendieron la huida.
--sbc

Monday, August 07, 2006

Un deseo
...
Desde la cama, Josefa la vio caminar hasta la cuna en que dormía su hija.
--Según la hora y el día en que ha nacido, tu niña es Acuario con ascendente Virgo --dijo Milagros--. Un cruce de pasiones y dulzuras que le dará tanta dicha como penas.
--Yo sólo quiero que sea feliz --ambicionó Josefa.
--Lo será muchas veces --dijo Milagros--. Alumbrará su vida la luna en cuarto creciente que aún se veía en el cielo cuando nació. Rigen este mes la Osa Mayor, la Cabellera de Berenice, Procyon, Canopo, Sirio, Aldebarán, el Pez Austral de Eridano, el Triángulo Boreal, Andrómeda, Perseo, Algol y Casiopea.
--¿La luz de tantas estrellas le hará ser una mujer dueña de sí misma, con un cerebro sensato y un corazón devoto de la vida? --preguntó Josefa.
--Eso y más --dijo Milagros detenida bajo el tul de la cuna.
Josefa le pidió que repitiera para ella el conjuro que escuchaban desde siempre las mujeres de su familia cuando nacían. Milagros aceptó rendirse a la tradición familiar para que nada le faltara al rito que la tradición familiar la convertiría en madrina. Puso la mano sobre la cabeza de su sobrina y recitó:
--Niña que duermes bajo la mirada de Dios, te deseo que no lo pierdas jamás, que vayas por la vida con la paciencia como tu mejor aliada, que conozcas el placer de la generosidad y la paz de los que no esperan nada, que entiendas tus pesares y sepas acompañar los ajenos. Te deseo una mirada limpia, una boca prudente, una nariz comprensiva, unos oídos incpaces de recordar la intriga, unas lágrimas precisas y atemperadas. Te desdeo la fe en una vida eterna, y el sosiego que tal fe concede.
--Amén --dijo Josefa desde su cama, poniéndose a llorar.
--¿Ahora puedo decir el mío? --preguntó Milagros.
Mal de amores, Ángeles Mastretta
...te deseo la fe en el futuro como la promesa donde cabe todo lo que aún no sucede. Felices veintidós, Ileana.
--sbc

Thursday, August 03, 2006

Romper el hielo
Por: Ricardo Muñoz Munguía
Una antología nacida de un taller literario por lo regular es un platillo desconocido que contiene lo que nos puede, o no, gustar. Gran parte de este aspecto tiene que ver con quien lo impartió.
Romper el hielo: Novísimas escrituras al pie de un volcán es el nombre completo del libro compilado por Cristina Rivera Garza. Un volumen donde los géneros literarios o un tema en específico no fueron requisito para ser parte del libro. Lo que sí parece haber sido un requisito es la estructura de cada cuerpo poético o cuentístico, textos bien escritos y la mayoría de ellos bien logrados. Uno de ellos lo vemos en el cuento “El frío, la lluvia, este invierno”, de Susana Bautista Cruz, en el que se da una historia de constantes punzadas de erotismo y de pasión bajo el manto de la separación y el engaño, y en todo momento el nombre de este texto mete al lector en el mencionado clima. Clima que en el título del libro tiene mucha relación pues el taller se llevó a cabo en un lugar desde donde siempre estuvo presente el Nevado de Toluca, y ese acompañamiento no sólo se quedó en cada uno de quienes acudieron cada lunes al taller, también llega al lector tanto desde el título como en gran parte de las páginas.
Los resultados de este taller literario lo vemos en un mosaico en el que se vierten distintas voces con lo que pareciera ser una consigna: plasmar una historia. Los integrantes son Paola Abán, Silvia Aguilar, Nadlleli Bastida Rendón, Susana Bautista Cruz, Efrén Chávez Cruz, Rafael Andrés Chávez Lucio, Alberto Chimal, Javier Dubouix, Rebeca Martínez, Roberto Nájera, Brenda Peralta Orta, José Antonio Porcayo Domínguez, Montserrat Reyes Orraca, Cristina Rivera Garza, Amelia Suárez, Laura Zúñiga Orta y Carlos Zermeño, nombres que seguramente veremos en poco tiempo y que, de hecho, algunos de ellos ya consiguieron premios.
Romper el hielo: Novísimas escrituras al pie de un volcán (comp. Cristina Rivera Garza). Bonobos/Tecnológico de Monterrey (campus Toluca), México, 2006; 111pp.
--sbc

Wednesday, July 26, 2006

No distingo en ti nada que no sea mi propia semejanza
y sin embargo tus ojos esconden toda la inquietud que deseo
--como deslizarse en un clima de goce detrás de la arenosa postura
del tiempo,
como brillar lateralmente sobre la superficie tensa de No existir,
como llenar de polvo el cuerpo, sereno y horizontal, puesto en lo
profundo de una tarde sangrienta.
Desato estas declaraciones únicamente para escuchar el roce de las
letras
en tu rostro, mientras lees con una seca disposición
y te inclinas en las estrías invernales de una luz acercada e indiferente.
...

Pienso en estas Declaraciones. Siento un frío intenso recorriendo mi piel y sólo tengo un nombre en mis labios. Un nombre callado. Secreto.
--sbc
Soy la mosca en las puertas del cielo, mis alas son azules.
Soy un tinaco, en mis entrañas obscuras se aprisiona el
agua más cercana a las nubes,
mi piel reseca aguanta polvaredas y calor, mi vientre se
alimienta en la profundidad del pozo,
entre antenas y cables soy sólo los goles rítmicos del
agua, la campana que escucha por adentro.
El día me encuentra en posición fetal, la noche a mi
alrededor mueve sábanas como la luna al cielo;
miro en la ciudad torres de mezquitas, patios con pozos
aéreos, alhambras y azoteas;
me despierto agachado como animal doméstico y caigo
como guillotina, me sumerjo en las aguas enclaustradas
del baño.
Soy la mosca, mis alas son azules, aguardo al océano
detrás de la ventana abierta, entre dos cielos, como el navío entre dos mares.

"Esqueleto de agua" de Antonio Del Toro
en La Sirena en el Espejo (Antología de nueva poesía mexicana 1972-1989)
selección de Manuel Ulacia, José María Espinasa y Víctor Manuel Mendiola, Edic. El Tucaán Virginia y UNAM, México, 1990.
--sbc

Friday, July 07, 2006









Había una vez...

Espacio Escultórico

visita guiada a la Sala Nezahualcóyotl
CCU

(III)
Al paso de estos años, ser guía del CCU ha sido una de las experiencias más formativas y apasionantes. Cada visita es un diálogo abierto. Cada visitante tiene un horizonte de expectativas que comparte conmigo, desde los estudiantes de nuevo ingreso que desconocen los servicios que ofrece nuestra Universidad, o quienes realizan la licenciatura fuera del campus central y se sienten marginados de estos beneficios. Los estudiantes de universidades estatales que desean llevar a cabo un posgrado, un intercambio o una estancia académica. Y aquéllos que ya realizan estas estancias o los intercambios estudiantiles con universidades extranjeras que año con año nos visitan. Los adolescentes de las escuelas incorporadas al sistema universitario, a quienes constantemente se les llama al orden por su falta de respeto e interés, o bien los asiduos estudiantes de arquitectura, diseño e ingeniería quiens buscan información precisa.
Este Programa ha sido también participe de la cooperación interinstitucional, ha recibido diversas visitas de altos funcionarios en materia educativa y cultural: rectores, embajadores, agregados culturales, académicos que realizan estancias de investigación, congresistas, entre otros. Y también están los grupos de extranjeros provenientes de cualquier parte del mundo --Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Marruecos, Japón, Taiwan, entre otros--, quienes se sienten fuertemente atraídos por la cultura mexicana.
Mi más reciente visitante fue Sudhamahi Regunathan, Rectora de Jain Visha Bharati Institute, de la India. Su encuentro, diálogo poético y silencioso invitándome a observar la belleza y la armonía, sus ojos se posaron como dos gotas imantadas sobre el oleaje petrificado, el mar de lava del Espacio Escultórico. La mirada del otro es lo que imprime en cada uno de mis recorridos algo fascinantes y misterioso. Ser guía del Centro Cultural Universitario es un constante tránsito de ideas, de emociones, de vida. Es sentir el orgullo de ser universitario.
--sbc
*texto publicado en Humanidades (un periódico para la Universidad), número 252, Cd. Universitaria, junio 4 de 2003.

Umbral de puentes (II)
Aquel recorrido de los guías de San Ildefonso sirvió como antecedente del actual Programa de Visitas Guiadas a este Centro, cuyo objetivo primordial es acercar a la comunidad universitaria y en general al público, a conocer la importancia de contar con un espacio arquitectónico diseñado para cada una de las artes, así como presentar la oferta cultural que conjuntamente con otras instancias nacionales e internacionales ofrece nuestra universidad.
--sbc


Centro Cultural Universitario: umbral de puentes (I)
a Lizy
Hace algunos años, cuando terminaba mis estudios de derecho e intentaba iniciar otra carrera en la Facultad de Filosofía y Letras, una de sus profesoras me invitó a integrarme al grupo de estudiantes del servicio social; esta actividad me descubrió un rumbo nuevo y fascinante, ser guía en la exposición México: Esplendores de Treinta Siglos, que redefiniría el destino de uno de los edificios barrocos con mayor tradición universitaria, el Antiguo Colegio de San Ildefonso. A partir de entonces, mi percepción acerca de la Historia de México --la que memorizaba nombres de personajes y aniversarios patrios-- se fue transformando, en su lugar, la pluralidad de conocimientos y "decires populares" fueron abriendo otros terrenos: pintura, literatura, música, tradiciones orales; poco a poco fueron integrándose para conformar en cada recorrido un diálogo lúdico con los visitantes.
Al término de esta experiencia, la Coordinación de Difusión Cultural --una de las instancias organizadoras de Esplendores-- nos ofreció a los guías participantes una vista por el Centro Cultural Universitario. El maestro Gonzalo Celorio, coordinador por aquellas fechas, fue quien nos recibió con un breve discurso de agradecimiento. Enamorado de la arquitectura, nos guió por cada uno de los recintos: la perfección acústica de la Sala Nezahualcóyotl, la intimidad que prorporciona el Foro Sor Juana. Escucharlo y sentir en cada palabra el anuncio de una emoción, sin duda, fue tender un umbral de puentes: el acercamiento a diferentes propuestas artísticas en un espacio idóneo.
Este tránsito me ha permitido ser espectadora de innumerables puestas en escena, de conciertos de la OFUNAM o de orquestas internacionales, he sido también usuaria de los servicios que ofrece la Biblioteca Nacional. He caminado por la ruta de las Serpientes del Pedregal y en más de una ocasión asistí a los recitales poéticos del "día de muertos" en el Espacio Escultórico. Es de celebrarse la presentación de autores y sus publicaciones recientes en la Librería Julio Torri. En todo ello, se refleja la intensa labor de difusión y de investigación que se lleva a cabo en el Centro Cultural Universitario.
--sbc

Thursday, July 06, 2006


Arcoiris
a Alex Santiago y Mariana

Huellas de luz desde París
Huellas de luz desde Mendoza
Huellas de luz desde la Cd. de México

--sbc
Del azul del cielo
Para entender por qué el cielo es azul durante el día, primero hay que saber qué es la luz. La luz blanca que vemos sólo es un aparte pequeña de una banda ancha de radiación del sol, llamada espectro electromagnético. Toda radiación electromagnética viaja en ondas y cada radiación tiene una longitud y frecuencia únicas. Un prisma óptico que descompone la luz visible en los colores del arco iris separa cada color en su propia longitud de onda y frecuencia. El rojo posee la más larga longitud de onda y la frecuencia más alta.
Al entrar en la atmósfera choca con moléculas de gases y partículas sólidas y líquidas que cambias su trayectoria en diferentes direcciones. Ese fenómeno se llama esparcimiento. Mientras más corta en su longitud de onda, la luz se esparce con mayor facilidad al interaccionar con partículas o moléculas. Como la luz azul tiene una longitud de ondas más corta se esparce cuatro veces más que la luz roja. Así, cuando la luz finalmente alcanza nuestros ojos el cielo parece azul. Y este color domina especialmente sobre cualquier otro cuando el aire está limpio.
El sol rojo. Al amanecer o al atardecer, la luz atraviesa una porción mayor de la atmósfera y se produce un mayor esparcimiento de la luz. Con la mayor parte de la luz azul esparcida, el sol se ve rojo. Cuando las partículas atmosféricas se multiplican debido a fuegos en los bosques, erupciones volcánicas, tormentas en desiertos o a ciertas actividades humanas, el sol en los amaneceres y atardeceres se ve aún más rojo.
--sbc
Información: Muhlia, Agustín y Peralta, Óscar, Del azul al gris del cielo, en El faro, boletín informativo de la Coordinación de la Investigación Científica, Ciudad Universitaria, julio 6 de 2006, Año VI, Número 64.