Wednesday, December 07, 2005

William Blake y Sergio Pitol

¿Qué tienen en común ambos escritores?
En este momento, detengo mi propio cuestionamiento. Sólo sé que ambos aparecieron hoy. Primero, la poesía de Blake reunida en una selección poética en lengua inglesa; editada por The Wordsworth Poetruy Library (1994).

Fue en una de mis "escapadas" del CCU al Instituto de Investigaciones Jurídicas. Me acerqué a un mostrador ambulante de libros. Ver el nombre de uno de mis poetas predilectos fue sorpresivo como lo que aconteció después: tomé el libro y lo empecé a hojear como si las hojas fueran naipes. "London" surgió en la página 88. Sin duda, este libro me estaba destinado, ya lo creo.

Sergio Pitol y la (re)lectura de El arte de la fuga (Era, 1996):

Todo está en todas las cosas
Sí, también yo he tenido mi visión

Bastó sólo abandonar la estación ferroviaria y vislumbrar desde el vaporetto la sucesiva aparición de las fachadas a lo largo del Gran Canal para vivir la sensación de estar a un paso de la meta, de haber viajado durante años para trasponer el umbral, sin logra descifrar en qué consistiría esa meta y qué umbral había de trasponer. (...)

Este párrafo inicial también me sorprendió. En la tarde, Pitol dictó una conferencia magistral en el CCU, de donde una frase me arrebató el deseo otra vez por la escritura:

"La locura se convierte en una variante de la libertad"

Y aquí estoy sintiendo el tránsito de mi libertad, el fluir de mi escritura.

--sbc

Tuesday, December 06, 2005

Lacaracola

A finales del 2000, conocí a una joven española en casa de la familia Ordóñez. La reunión navideña a la que amablemente convocó su anfitrión el "doc" como cariñosamente nombramos (sus alumnos) al doctor José Emilio Rolando Ordóñez Cifuentes. El ambiente íntimo y cordial fue la constante de esta celebración.

Lola, de inmediato llamó mi atención por el cuestionamiento entusiasta acerca de México. Era la primera vez que pisaba tierras americanas. Su propósito: una estancia de investigación que complementaria sus estudios de doctorado en la Universidad de Valencia, España.

Sus preguntas, en un principio lógicas, me hicieron varias veces pensar mis respuestas. Sus referentes históricos y espaciales eran asombrosos.

--¿Dónde vives?
--mmm... cerca de Chapultepec --respondí apresuradamente. Luego, pensé en mis propias coordenadas. --No es el centro de la ciudad. Mmm... Hay un castillo. El castillo que lleva el mismo nombre.
--Ah, ¡claro!. Donde los Acuerdos de Paz de El Salvador se firmaron --dijo con tanta seguridad, que no me quedó otra opción que confirmar su respuesta.
--Sí. Los históricos acuerdos que pusieron fin a la guerra civil de El Salvador, se firmaron en el 1992, en esta Ciudad.

Enseguida, ella tomó en sus manos un mapa de México para señalar la ubicación de Chiapas. Aquel momento fue, sin duda, el bosquejo de un encuentro, de su destino por las tierras del sureste mexicano.

No tardo mucho en adaptarse al ritmo de la ciudad de México. La casualidad la ubicó a unas cuantos pasos de mi domilicio. Sólo había que cruzar el parque España y ahí estaba ella. De nuevo mi asombro. Ella misma se encargó de buscar hospedaje. Justo, al lado de la escuela primaria donde estudié: "Alfonso Herrera". Su cercanía me motivó lo suficiente para estar atenta en los acontecimientos presentes y pasados del país. Tenía a alguien con quien dialogar, con quien intercambiar ideas, reflexiones, propuestas acerca de lo social.

El movimiento zapatista estaba en la cúspide.Todos los jóvenes universitarios teníamos puesta la mirada en Marcos, en la comandancia, en suma, en los Zapatistas. Lola entonces iba y venía con nuevos encuentros, con nuevas reflexiones, con nuevas ideas. Se aventuró a llevar a cabo el recorrido por Nurio y permanecer alguna noche en el Aguascalientes "Espejo de agua", acá en Ciudad Universitaria. Tal vez, por aquellos días, lo que más me impresionó fue su espíritu rebelde; su capacidad para entender y discutir sin arrebatos emocionales, es decir, su capacidad para argumentar y creer en el diálogo. Su mirada siempre inteligente que tocaba no sólo la parte racional de los acontecimientos. Una mirada fina que ha apuntado al cambio, a la transformación. Ella misma es resultado de la coherencia entre el pensamiento y la práctica.

Las más de la veces, me sentí rebasada no sólo por sus conocimientos, sino por su fe en el trabajo colectivo; en la organización de la sociedad civil. Su cercanía desde entonces ha sido una guía para transitar los sinuosos caminos de la justicia social.

Llenaría el espacio virtual recapitulando cada momento que me ha compartido:

Lola y el encuentro con México
Lola y la familia Ordóñez
Lola y la UNAM
Lola y las Jornadas Lascasianas
Lola y la Ciudad de México (Xochimilco, La colonia Roma, etc.)
Lola regresó a Valencia, España
Lola se doctoró
Lola regresó a México (siempre México)
Lola y Sipaz en San Cristóbal, Chiapas
Lola y Guatemala
Lola y Honduras
Lola y Belice
Lola y Colombia
Lola y el vaivén entre el Defe y los estados
Lola y el movimiento zapatista
Lola y las Juntas de Buen Gobierno
Lola y Los caracoles
Lola y el activismo político
Lola y los derechos humanos
Lola y las comunidades indígenas mexicanas
Lola y el multiculturalismo
Lola y la amistad
Lola y el amor
Lola y la literatura, la pintura, la música
Lola y sus cuates aquí, allá, en todas partes
Lola y la libertad
Lola, la neta
Lola, la joven (siempre joven)
Lola, la rebelde
Lola, la idealista
Lola, la mágica
Lola, la conferencista
Lola, la poeta
Lola, la lectora de destinos
Lola la sin fronteras

Imágenes que transitan, que me devuelven su presencia. Debo agregar un par de objetos entrañables: el libro de fotografías de Tina Modotti, que me regaló en un cumpleaños. El libro de Manuel Rivas. Luego, la imagen de las vías de un tren. Ya una vez lo escribí: Lola de ida otra vez. Lola regresa a España, a Valencia con su familia. Allá también la esperan. Lola gracias por ser mi guía. Por el desvelo de mis miedos aquí y en Chetumal, Quintana Roo. Por todo este mapa de sueños y proyectos compartidos. Por tu lucha por y para que la diversidad, como bien, lo he aprendido no sean sinómimo de discriminación, de intoleracia e injustica.

Lola, lacaracola

--sbc

Friday, December 02, 2005

Amsterdam 62

Ricardo Datán
ingeniero civil
construyó 1928

¿Cómo llegué aquí?
¿Quiénes la habitaron?
¿Quiénes la habitan?

--sbc

Monday, November 28, 2005

Fractal

Noviembre se desgasta sin verte. Leo poesía como un rizoma interminable:

Es que alguna mañana padecemos
la luz, como si fuera
el día aquel en que empezamos
a romper el silencio
(Nuevo día, Carmen Alardín)

&&&
Cuando cierro los ojos
mi noche
se llena con tu imagen
mientras tú te repartes.
(Mientras tú, Carmen Toscano)

&&&
¿Dónde gritarte ya? A qué gemirte
si la noche me cierra como tumba
y la mañana, brusca, me repele.
(Lúgrubre nota, Guadalupe Noguera)

--sbc

Friday, November 25, 2005

Noviembre y fuga
El insomnio otra vez. La hoja y el lápiz apunto de encontrarse. Rayas. No sé por dónde empezar. La lectura de Agosto y fuga no termina. Regresa al principio: "Lázaro abrió los ojos, echó un vistazo desganado a la habitación inundada de sol y volvió a cerrarlos". Me recuerda a Joaquín Buitrago, de Nadie me verá llorar. Acaricio el libro. Y sigo leyendo.
Escucho el arrastre de una escoba. Alguien peina las banquetas de Amsterdam. Me recuerda a mi madre. Y justo en ese momento soy hojarasca esparcida. Apago la luz para que entre la otra. Me arremolino entre las sábanas. Pronuncio tu nombre.
Luz
5 de la mañana
28, 29, 30 minutos
¿Servirá de algo mirar el reloj, contar las horas?
--sbc
Lu

Tuesday, November 22, 2005

Creación

Un ciberlector interesado en este blog, me pregunta dubitativo:

-entonces, Luz existe, ¿verdad?
Y respondo: A la invención del autor se suma la complicidad del lector.
-¿La conozco?
-Nos pertenece. Fugaz. Es nuestra Creación.


--sbc


What about you

Yedra: ¿Y tú eres...?
Yo: ¿Yo?
Lola: poeta

--sbc
Blue & blue

"El amor usa pocas palabras, repite incansablemente unos cuantos adjetivos."

en Agosto y fuga
Paloma Villegas
Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2005

--sbc

Friday, November 11, 2005

Blue
La nostalgia me acompaña por las calles de Toronto. Esta distancia física es dolorosa, pero recuerda que te abrazo todas las noches. Ayer soñé contigo: caminábamos juntas por el espacio escultórico y después de cruzar un paraje sombreado salíamos a los rascacielos del centro de Toronto, a Bathurst Street.
&
caminamos juntas en el espacio escultórico, sólo que no hay tierra, sino nubes, y las esculturas se encuentran suspendidas en el aire. Conversarmos apasionadamente sobre los textos de Cristina Rivera-Garza y no prestamos ninguna atención al hecho de que estamos literalmente volando en el aire (recuerdas, la noche que salimos de apartamento de la San Rafael. Caminamos esa calle tomadas de la mano y nos dirigimos sin rumbo fijo hacia Insurgentes). En mi sueño, tuve la misma sensación de estar volando tomadas de la mano. Esa sensación de felicidad, de libertad, de gozo, durante todo el sueño.
Pintamos una escena llena de imágenes sobre uno de los cuentos de esta autora y apunto estamos de internarnos en la pintura; cuando, de pronto, pasa un avión y tú me ves desaparecer en el aire, al mismo tiempo, te veo desaparecer. Despierto, sobresaltada.
La (mismísima) Luzma

--sbc
Azul definitivo
*
¡No puedo creer que esté nevando en México!
**
Me gustaría tenerte a mi lado y ver juntas caer la nieve sobre la ciudad. Ver como se forma una alfombra blanca sobre las calles. El invierno ya no me afecta como antes. Ya no me deprimo y el frío no es tan intenso. Será que me estoy acostumbrando al clima del Norte de América.
***
Llevo semanas y semanas, meses enteros pensando en ti. Tu último correo me ha hecho temblar y llorar de alegría y de nostalgia. Y yo aquí, entre tanta nieve. No deja de nevar. Es un invierno interminable. Tormenta de nieve un día y lluvia congelada otro. Estoy harta del frío, de la nieve, de este invierno. Y entre tanta nieve: tú. Un azul definitivo.
**
Nevó el sábado un centímetro de nieve y luego deshielo. El frío ya empieza a sentirse y llueve. Llueve mucho. Parece ser que este invierno será duro. Leo quiere que ya nieve, pues piensa que Santa llegará antes si todo se encuentra lleno de nieve.
*
Aquí sigue lloviendo; nieva y deshiela; llueve, nieva y deshiela.
Luz María Johnson
--sbc

Monday, November 07, 2005

Las horas (II)

*
Nada tenía yo, no pedí nada
nada en amor puede pedirse
y, así, me diste todo.

Rubén Bonifaz Nuño

*
Tu llamada como las anteriores me toma por sorpresa. Durante estos tres años de distancia física me he preguntado lo mismo: ¿Qué sucedería si estuvieras aquí?, es decir, pienso hipotéticamente en algo que no sucederá. No sé si nuestro encuentro amoroso terminó justo cuando te fuiste o si nuestra correspondencia y estas llamadas (cargadas de frases y deseos por vernos) representan la continuación de algo que ya no es. La historia de una fractura. Sí esta historia es eso: una imposibilidad.

--sbc
Las horas

*
Hoy recibí algo tuyo: unas palabras.

*
aún me siento sorprendida por tu llamada/ayer llegué temprano. Las reubicaciones al interior de la oficina han ido transformando mi espacio habitual. Muebles viejos rompen toda proporción visual. Los teléfonos hasta hace días estaban desconcectados. Y la presencia de otras personas han sumando horas de fastidiosa indiferencia y silencio sepulcral/cuando contesté: no reconocí tu voz. Cuando escuché tu nombre: quedé atónita por varios segundos. Me sentí torpe por preguntar ¿Luz María, de dónde? Tu respuesta me provocó risa, de la nerviosa. Por supuesto: de Canadá.

--sbc

In the desert

In the desert
I saw a creature, naked, bestial,
who, squatting upon the ground,
held his heart in his hands,
and ate of it.
I said: "Is it good, friend?"
"It is bitter -bitter", he answered;
but I like it
because it is bitter,
and because it is my heart".

Stephen Crane

es el corazón del Hombre de todos los tiempos.

--sbc

Friday, November 04, 2005



Hombre

He visto las melancolías más intímas
desprenderse del silencio, ser un golpe altivo
contra ese rostro de perfil ausente
el hombre disfrazado de lobo
que cerca la morada, temeroso huye
apenas el viento entre las ramas
ondea tus preguntas
sobre el bosque se dibuja la sombra del vacío

--sbc

Wednesday, October 26, 2005

Mordisco (poético)

A yamae juntul tzayam ko’il pek’ ch’apachtán tumén maakoob.
Najil nail ku páatal yéetel u uxtakchéil jol naj.
Tu láakal maak yójel dz ok u xhíken a yama.

Tu amor es un perro rabioso perseguido por la gente.
De casa en casa es esperado con la tranca en la puerta.
Toda la gente sabe que me ha mordido tu amor

Briceida Cuevas Cob
(Poesía en lengua maya)

Caracol(ito)

de "Albur de amor"

Que el amor sea en nosotros,
errantes en círculos perpetuos
donde todo empieza en cada punto.

Rubén Bonifaz Nuño

Tuesday, October 25, 2005

MIENTRAS DORMÍA

¿Llovió?
Ráfagas de luz sobre la carretera suman kilómetros de distancia
entre la voluntad y el destino. De ida y vuelta.
La lluvia dibujó una grieta en la ventanilla.
La lluvia dibujó una herida. Botó mi oscuridad.
¿Quién llora contigo?
Días que repites frases intraducibles.
Secretos que abrazas frente a mí.
¿Podemos detenernos aquí? Lloro en silencio
la batalla pérdida. La frontera infranqueable del deseo.
¡Llovió!
El vapor se cuela por todas la hendiduras.
Respiramos el mismo aire: la obsesión.
Un día amas y odias. Al siguiente, odias y amas.
No hay tregua.
Juegan los dos a ser personajes de una historia sin adjetivos.
Un día no quedará nada para ninguno
porque la historia se devora a sí misma,
se reducirá a cenizas.
Llovió mientras dormía.

--sbc

(a) diario

Diario precipitado. Diario fragmentado. Diario falsificado. Diario premeditado. Journal. Diario en público.*

¿Qué acaso ésta no es la definición de mi blog?

--sbc

*Post scriptum triste
Federico Campbell
México, UNAM, 1994.

Sunday, October 23, 2005

HORAS LUZ

Hace un par de horas que llegué a casa de mis padres. Durante el trayecto pasaron muchas ideas por mi mente. Verlos era una necesidad apremiante. Estar físicamente cerca de ellos me llena de serenidad. Comimos y platicamos. Salud. Trabajo. Amigos. Y sobre todo, este cambio: la separación. La distancia. Es la primera vez que experimento la responsabilidad propia. Hacerse cargo de uno mismo y todas sus implicaciones.

Una de las situaciones más gratas, sin duda, ha sido la sorpresa. Esta casa poco a poco se ha ido llenando de objetos, de cuadros que colocados en las paredes anuncian una nueva realidad. El panorama exterior alejado de manera extrema de la ciudad. Aquí todo es verde. Aquí todo es montaña. Todo es luz. Son las “Tierras Altas”, diría Cristina Rivera-Garza refiriéndose a la topografía del estado de México. Quizá, lo más asombroso es el tránsito de ida y vuelta. Somos uno distinto todos y cada uno de los días que se van sucediendo. Somos uno distinto no todos los días, sino cada minuto. Y no, no quiero descifrar la experiencia. Sólo la estoy viviendo con el asombro que me produce escribirte estas líneas.

Es, también, la primera vez que tengo un espacio propio para la escritura. El traslado de cajas de libros y cientos de copias ocupó más lugar en la mudanza, que las cajas de vajillas de mi madre. He acondicionado este sitio para convertirlo en un modesto estudio. Un librero. Una mesa. Un par de sillas. Una olivetti. Hojas blancas. Y la obsesión de siempre: escribir.

London
llegó en una de esas cajas y aguardó paciente su lectura. Aquel ejercicio de memorización fonética rebasó toda expectativa de repetición absurda. Colin White nos condujo a la capital de sus antepasados: I wander through each chartered street,/near where the chartered Thames does flow.

A la voz profética de William Blake:

In every cry of every man,
in every Infant’s cry of fear,
in every voice, in every ban,
the mind-forged manacles I hear.

London
tomó forma entre mis manos. El asombro de sentir en el papel amarillo, las inscripciones ya borrosas y todavía legibles de mis anotaciones. La acentuación. El ritmo. La imagen.

Escribo desde la incertidumbre.

Mi madre aparece para darme las indicaciones de los apagadores. Ambas nos miramos sorprendidas. ¿Sabrá ella a quién le escribo?

--sbc

Friday, October 21, 2005

LONDON

I wander through each chartered street,
near where the chartered Thames does flow,
and mark in every face I meet
mark of weakness, marks of woe.

In every cry of every man,
in every Infant's cry of fear,
in every voice, in every ban,
the mind-forged manacles I hear.

How the Chimney-sweeper's cry
Every black'ning Church appalls;
and the hapless Soldier's sigh
runs in blood down Palace walls.

But must through midnight streets I hear
How the youthful Harlot's curse
Blasts the new-born Infant's tear,
And blights with plagues the Marriage hearse.

William Blake

* de la selección poética de Colin White. Letras Inglesas. Filosofía y Letras (a finales del 97).