Thursday, August 23, 2007

Out of Cold
Sus sueños eran luminosos, de una levedad celeste, pero en ocasiones un espesor, una especie de tinta china, se colocaba a esa transparencia y él despertaba jadeando, consciente de haber sufrido una pesadilla que no podría reconstruir. ¿Una pesadilla, cavilaba, o un eclipse?
Mauricio Montiel Figueiras
La esquina de mi adolescencia: Puebla y Orizaba. Fue apenas una imagen como una toma fotográfica en serie. Clic. Clic. Clic. La elegancia de la construcción gótica a mis pies. Pero, había alguien en la puerta. Y la lente enfocó el centro: una mujer de edad madura con una mueca aterradora. Clic. Una Mujer Extraviada. Clic. En el límite sonreía. Su mirada congeló mis huesos. Clic. Abrí los ojos en un instante. Me arremoliné al interior de mi cama. Buscaba protección en el azul de las sábanas. Mi rostro se hundió otra vez en un sueño profundo.
Un calambre en mi pierna izquierda sacudió mi cuerpo húmedo, al mismo tiempo, un estruendo anunciaba otra mañana gris, tormentosa. Salté de la cama. Autómata seguí con el ritual: la toalla, el jabón y el shampú. Bajé en silencio los trece escalones para llegar al baño. La oscuridad invadió mis sentidos. Seguía en el sueño. Otro ruido. Una enorme rata brincó de un mueble. Cruzó mi camino y de mi garganta salió un grito enmudecido. Desperté.
Llegué tarde a mi trabajo. No sé exactamente a qué hora. Me parecía estar fuera de cuadro, como si yo invadiera el espacio vital de los otros. Como si mi oficina no fuera la mía. Como si llegara por primera vez a un sitio otro. Un mareo me contuvo sentada frente a mi escritorio. Temerosa de moverme. Congelada.
La gente era otra. Zapatos mojados. Gabardinas empapadas. Frío.
El lunch matutino se redujo a una manzana. Mi estómago no lo notó hasta la hora de la comida. Y entonces mi deseo de salir de ese frío absoluto me llevó a una librería. Compré dos ejemplares del mismo título, y regresé a mi habitación-oficina. Intenté leer cuando de súbito recordé el sueño. Alguien tocó la puerta. Abrió. Era ella, la Mujer Extraviada. Y con la misma mueca me preguntó sonriente: "¿Cómo estás?" No hubo respuesta. Salí corriendo al baño, un dolor intenso en la boca del abdomen me hizo arrojar residuos verdes sobre el escusado. "¡Dios! ¿qué broma macabra?"
--sbc

Tuesday, August 21, 2007


Anuar, el escritor y supongo que está acompañado de su hermano.
--sbc

El escritor
"Un instante, un segundo extirpado del tiempo para someterlo a la lupa. Un segundo bajo la claridad lechosa de un quirófano. Bajo la exactitud escrupulosa del bisturí. Una instantánea encerrando a la vida en los límites de su marco blanco y perpetuo". Anuar Zúñiza Naime
Este epígrafe define mi encuentro con Anuar, porque en efecto, cualquier hallazgo pasa por ese instante que nos atrapa. Lo tenía frente a mí. Pude negarme a observarlo. Pero, mi intuición le sonrió. Miré a un hombre. A un hombre diferente a todos los que hasta ahora conozco. Sé que conozco a pocos. Los fundacionales: Mi padre. Mi hermano. Mis dos sobrinos. Anuar no se parece a los dos primeros. Pero, sí, está muy cerca de la bondad y el ingenio que caracterizan a los segundos. De la rebeldía. De la juventud.
Un viaje fue su primera lectura en el taller. Y dado que Guillermo está enfermo, los nuevos integrantes decidieron retirarse con los cuentos. Sólo él se quedó al final. Al final. Al inicio de una larga y atropellada conversación. Como si a Janina, a él y a mí nos urgiera conocernos. Le dije contudente: Un viaje tiene un aliento poético. Janina también hizo comentarios. De inmediato, la conversación fluyó con pasión. Nuestros fetiches. Nuestras obsesiones. La primera experiencia. La crónica urbana.
Y yo estaba frente a él: extasiada. Un hombre sin duda atractivo. Las rastas. Los tatuajes. Los aretes. La barba. La piel. El pensamiento. La sensibilidad. Cuando él está comunicando algo, es decir, hablando, hay algo más que palabras. Hay movimiento en su cuerpo y la expresión de su rostro dibuja una constante sonrisa. Fina. Apacible.
De los relatos urbanos, coincidimos en el enfrentamiento de nuestros universos, es decir, los tres hemos padecido ataques de pánico. "claro, tuviste un episodio de ansiedad, no te preocupes a mí me pasa lo mismo". "A mí, me pasa lo mismo". A los tres nos pasa lo mismo: la literatura como pasión.
El espacio virtual tomó también su lugar: el blog. Él escribió http://www.vampiro2099.blogspot.com/Crónicas de un escritor en vías de desarrollo y yo omití el mío. "¿Autocensura?", me preguntó. "No". Y en realidad, no me atrae saber quién lee lo que escribo. Por lo menos, no ahora. Sólo escribo. Una bitácora personalísima. Su libreta abierta. Sus hojas extendidas esperando. Entonces anoté http://www.cristinariveragarza.blogspot.com/ es un gran blog.
De sus lecturas obsesivas, la temática de asesinos seriales los entusiasmó mucho. "¿Asesinos seriales?", me dije. Mientras ellos, daban santo y seña de tal y cual murder. "Bueno, a mí me gusta más pensar en colectivo, es decir, la Antropología". Al final, al final, ya todo el mundo de Casa de las Humanidades se había retirado. Y nosotros ahí, hablando de asesinos y de sus formas... salimos los tres y cada uno siguió su camino.
El conductor del camión detuvo la marcha y, sacando medio cuerpo por la ventanilla, dedicó a Celia un ráfaga de improperios y obscenidades. Celia no hizo el mínimo intento de contener las lágrimas. El eco de la campana permaneció flotando en el aire. El camión dio vuelta en la esquina.
reproduzco esta imagen de Un viaje
Y sé que ya estoy en otro, en otro viaje literario. Con nuevos-contradictorios-talentosos-apanicados jóvenes. ¡qué chido!
--sbc
Bueno, sí, tengo muchos años trabajando en el edificio principal del Centro Cultural Universitario. Cuando me refiero al principal, digo, son las oficinas generales. El Coordinador y todo su equipo. Administraciones van y vienen. Y yo sigo aquí. Sí. Esta ya es mi casa. Alguien dijo que había trasladado mi habitación a la oficina. Y sí tienen razón. Sería muy difícil hacer un recuento de cada una de las oficinas que han sido invariablemente mi habitación. Desde las amplias oficinas de la dirección con su sala de juntas y terreza, donde celebrábamos todos cumpleaños y grandes comilonas. También trabajo. Recuerdo que en más de dos ocasiones me tocó contestar el teléfono interno. "Difusión Cultural" contesté. Y una voz preguntó confusa: "No es la oficina de Gonzalo". "Sí, sólo que él no se encuentra". "Dígale que el Rector le marcó". Y sólo eso bastaba para mover cielo y tierra y encontrar a quien fuera. El trabajo en la dirección tenía sus privilegios pero también su contraparte: la esclavitud. Tal vez una exageración. Lo cierto, es que no, no volvería a trabajar en ninguna oficina dictatorial, es decir, a esos niveles, donde la vida de cualquier mortal, es menos que nada. Luego, conforme las administraciones se fueron o llegaron hubo acomodos. Muchos. En el organigrama. En realidad, la administraciones siguientes buscaron ingresar a sus equipos. Poco a poco, los que ya estaban, desaparecieron. Apenas un puñado de amigas.
Y entre ellas, T que me consiente, soy como su hermana, su cómplice. ¡Dios! cuántas situaciones hemos vivido juntas. Pues T dice que ya tengo acá mi habitación completa. Y creo que tiene razón. Me gusta apropiarme del espacio. Significarlo.
Y afuera también, hubo una época: las grandes comilonas. Mis amigas preparaban los platillos, yo creo que competían entre ellas, yo no cocinaba ni cocino. Llevaba mi hambre y mi capacidad de asombro. El sabor de cada platillo. Los jugos. Las ensaladas. El vino. Todo en un sitio escondido. A un costado del andador. Entre la vegetación. Sólo mujeres. Al final de la comida, nuestros cuerpos reposaban los alimentos. Eso era placer.
Como también lo era leerles poemas. Hubo otra época, en donde una de ellas me solicitaba leerle versos. A veces, las dos horas de la comida transcurrían en la lectura de El manto y la corona de Rubén Bonífaz Nuño. Mar de Fondo de Francisco Hernández.
Bueno, los tiempos cambiaron, ya nadie me invita a comer o leerles poemas. Y entonces me quedo acá, en el interior de mi habitación-oficina. Escribo en este blog. Leo. Leo. Leo. Pero, a eso de las tres de la tarde cuando todos van de salida, cierro la puerta. Me olvido del Mundo. Y exploro otros... lo gracioso de todo, es que ayer me dolía la cabeza y no cerré la puerta y no hubo música. Sólo silencio. Entonces alguien se asomó a mi habitación-oficina y me dijo: ¿por qué nos has castigado? Queremos escuchar esa música tuya.
--sbc

Friday, August 17, 2007

consideraciones anatómicas
la función principal del labio es la competencia bucal que está controlada por el músculo orbicular de la boca.
topografía labial:
1.- Columna del filtrum. 2.- Surco del filtrum. 3.- Arco de Cupido. 4.- Línea blanca del labio superior. 5.- Tubérculo central. 6.- Comisura. 7.- Bermellón
Nervios:
Sensitivos: la sensibilidad del labio superior procede de la segunda rama del V par craneal a través del nervio infraorbitario, mientras que la sensibilidad del labio inferior está recogida por la tercera rama del V par craneal a través del nervio mentoniano, rama del nervio dentario inferior. Este último nervio se hace visible bajo la mucosa vestibular de la zona lateral mandibular al traccionar de la comisura bucal hacia fuera.
Creo que mi ser racional busca explicaciones para concibir el inmenso placer de la exploración de sus labios en los míos. Esa exploración tímida que inicia en la comisura y se va extendiendo hasta llegar al arco de cupido. Y después ya nada la detiene. Se desdobla. Su labio inferior se confunde con rapidez, con lentitud. Muerde el tubérculo central. Y descansa suave en el bermellón. Muda. La boca semiabierta. Suspira.
--sbc

Thursday, August 16, 2007

"No me pidas ternura" grita su cuerpo mientras corremos tomadas de la mano sobre Reforma/Ella me dice: "esto no es exhibicionismo" y me vuelve a besar. El beso se prolonga en toda la piel y nuestros cuerpos se unen por segundos. Entonces ella tiene el control y me arroja sobre una banca. Está arriba de mí./Ella dice: "esto es exhibicionismo: te haré el amor aquí mismo". Y un ángel nos observa.
--sbc

Wednesday, August 15, 2007

Feliz cumpleaños, Luz
Tears, Idle Tears
Tears, Idle tears, I know not what they mean,
Tears from the depth of some divine despair
Rise in the heart, and gather to the eyes,
In looking on the happy Autumn-fields,
And thinking of the days that are no more.

Fresh as the first beam glittering on a sail.
That brings our friends up from the underworld,
sad as the last which reddens over one
that sinks with all we love below the verge;
so sad, so fresh, the days that are no more.

Ah, sad and strange as in dark summer
the earliest pipe of half-awakened dawns birds
to dying ears, when into dying eyes
the casemen slowly growns a glimmering square;
So sad, so strange, the days that are no more.

Dear as remembered kisses after death,
And sweet as those by hopeless fancy feigned
On lips that are for others; deep as love
Deep as first love, and wild with all regret
Death in Life, the days that are no more.

Songs from the Princess, 1847
Alfred Lord Tennyson

Tuesday, August 14, 2007

Pocas veces he sentido que hago lo correcto, que estoy en la línea indicada. Y no tiene que ver con la responsabilidad, la culpa, el deseo sino con mi propio destino. Es decir, he aceptado que mi destino es único e intrasferible. Y lo cumplo. Vivo. Con el asombro que provoca despertar. Y aún no sé cuál de las dos acciones: escuchar o abrir los ojos va primero. Me asombra mirar la luz del día. Escuchar el canto armónico de los pájaros afuera de mi ventana. Caminar por el parque México de ida y vuelta. Es mi jardín. Es mi espacio. Lo ha sido por años. Amo el tránsito de mi cotidianidad. Y también vivo con asombro las líneas de cruce en mi camino. Aquellas que me hacen saber que la vida es corta. Apenas un abrir y cerrar de ojos. Apenas un guiño.
Esta mañana cuando me dirigía a mi trabajo, encontré a un compañero de estudios. Él y yo no fuimos amigos pero si tuvimos una relación cordial durante los años, en que primero, compartimos las mismas asignaturas, los mismos salones de clases, los mismos profesores. Quizá el mismo deseo: Tamara. Luego, tuve que ausentarme por un largo período, cuando regresé a la facultad, él ya se había convertido en un maestro estricto. Impartía Lecturas dirigidas. También fue mi profesor. Y aunque debo reconocer que no lo miraba como tal. La relación siempre fue cordial. Hoy no sé qué de todo eso evoqué en el instante que él cruzó la línea del pasado, del presente. Me habló de su doctorado. De los libros que ha traducido. Me habló de la primera persona: Yo.
Y mi yo, de manera inconciente, le preguntó por Percival. "¿Está seguro?". "Sí", afirmó. ¿Cómo puedes estarlo?, inquerí. "Porque la facultad emitió una esquela". Y no dije nada. En cambio, él agregó algo más: "conociste a ... hace unos días murió ahogada en Mazunte. Una ola...". Y mientras me relataba el suceso, recordé que Pedro Serrano, al finalizar el Seminario de Poesía, nos llevó a festejar a la Guadalupana. Ahí fue la última que la vi.
Había cierto aire de incredulidad, como si estos sucesos no fueran ciertos. El metrobus avanzaba veloz. Y ambos nos quedamos callados por segundos. Frente a la ventana, cerré y abrí los ojos. Vi a Percival confundirse entre la gente que caminaba con rapidez. Con su paso firme y pausado. Sin prisa. Sin tiempo. Abrí los ojos otra vez. Percival desapareció. Apenas el guiño de la nostalgia, de esos años en que juntos transitamos el mismo camino, la juventud.
--sbc
"y en la continuidad... sigo con fe. Seguiré con la disciplina necesaria. Sin perder el humor. El humor negro característico en estos espacios. Será un trabajo discreto. Amable. Paciente. Humorístico". Pienso en ello mientras observo su rostro marchito sonreír y eso me da paz. "Parece un santo" y también le esbozo una sonrisa. "Santa Madriza que le dieron" y no siento pena sino cierta admiración. Es evidente que él enfrentó a su agresor. Y entonces, ocupo mi sitio, mi lugar en el extremo de la mesa.
Es un grupo menor, apenas ocho, de los cuales tres pertenecemos al grupo anterior. De nueva cuenta, la sogem está presente a través de un joven que viste como un perfecto, en realidad, no sé qué adjetivo colocarle; los hilos en sus cabellos, es decir, sus largas rastas y los tatuajes en sus brazos y la barba sin afeitar en el rostro, lo hacen: atractivo. En sus cosas sobre la mesa aparece un libro de cuentos de Raymond Carver.
Al lado mío, dos cuarentones. Y sólo eso puedo adivinar, la edad. Uno de ellos, me asombra, otro libro que algo define: En una piel de león de Michael Ondaatje. Le pregunto si puedo tomar el libro y hojearlo. ¡Qué envidia! ¡Qué envidia su lectura! Por ahora, no podré leer más lo estrictamente necesario. Y vuelvo a observar, es la primera vez que las jóvenes no me llaman la atención. Quizá, sólo una de ellas, pero, prefiero leerla. La charla avanza. Uno de los nuevos talleristas pregunta si no le aburre leer lo mismo, es decir, piensa, y en efecto, que los temas son repetitivos. Y que si ello es materia de aburrimiento. Él comenta lo contrario con varias anécdotas. Se calendarizan las lecturas próximas. Y charla termina o reinicia con un largo cuento; el (re)cuento propio de su vida literaria, de sus influencias, de sus vicisitudes. Y una más que nos descubrió: mi padre fue muy amigo de Pedro Infante. Fue mi padrino de primera comunión. Y en un viaje a Sudamérica, alguien publicó en un diario: "El ahijado de Pedro Infante presentó su libro...".
--sbc

Monday, August 13, 2007

Acudí el sábado a un bautizo. Luego en la noche a la sala Neza, no pude evitar regresar y escuchar a la Sinfónica de Minería, y la sexta interpretación de Beethoven: Pastoral. Salí nueva, otra y recordé la mañana del día: el agua cayendo sobre la frente de la niña. El bautizo. "Brisa Celeste" así me sentí con el cielo acariciando mi rostro.
--sbc
Gracias a la Vida

Mi primer sueño de la semana: mis padres. Los dos en mi sueño. Papá y mamá juntos. Con cierta tranquilidad en sus rostros. Y no como hace ya quince días cuando estuve con ellos. Lloraban. Sus ojos entristecidos durante aquella mañana me hicieron sentir vulnerable. Gracias a la Vida, por ese dolor.

Regresó. Regresó acompañada de una pequeña, su hija de tres años. Gracias a la Vida, por el retorno. Por la amistad.

José Buenaventura. Buenaventura (haciendo honor a su nombre) es coordinador del Seminario de Perspectivas Críticas en Educación, en la FFyL/UNAM. Es un joven que estudió Pedagogía y Estudios Latinoamericanos. Y ha tenido la buena fortuna de guiar a un grupo de jóvenes que nos reunimos en torno a la problemática educativa en los países latinoamericanos. Cuando acudo al seminario y veo a estos jóvenes, tan jóvenes y los escucho hablar, en verdad, creo que algo se puede hacer para cambiar al mundo. Y tengo fe porque algo en mí ha cambiado gracias a ellos. Gracias a la Vida.

--sbc

Friday, August 10, 2007

Estábamos en el Espacio Escultórico. Y entonces, la miré. Invoqué su nombre porque ella lo conoció. Porque los tres vivimos un momento catártico. Porque aquella noche yo me embriagué. Porque esa noche descendimos a los infiernos: él y yo. Ella presenció la escena. La sala de su casa fue el escenario perfecto para invocar a nuestros demonios. Ella presenció todo. Nostalgia de la noche en que fuimos sombras; Nostalgia de la noche: él no era un hombre sino un niño asustado. Nostalgia de la noche: yo no era una niña, era su madre. Una mujer atormentada. Nostalgia de la noche: salimos de los infiernos a plena luz. Y me pregunto: qué más habrá visto. Nunca volví a su casa. Ella me lo prohibió. Y creo que desde entonces ella tampoco lo miraría más.
--sbc
Estábamos en el Espacio Escultórico. Alguna extraña razón me hizo decir su nombre. "se suicidó". Y nuestras miradas se detuvieron en el centro. Me observó interrogante. "No sé más. Sólo recibí la noticia". Y nuestras miradas volvieron al centro.
--sbc
Tres visitas guiadas en una manaña.
15 niños acompañados de sus tutores en un Programa de Alto Rendimiento de Excelencia Académica. De Sinaloa.
15 o 20 estudiantes nacionales y extranjeros (Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Alemania, Argentina, España y Colombia). De Intercambio.
15 estudiantes del UNITEC, Ciudad de México.
Como siempre los extranjeros dan muestra de sus conocimientos sobre nuestro país, su perfecto español y su rostro sonriente.
Como siempre la ternura me hace extremecer. Fabiola, 11 años, me abraza y recarga su cabeza en mi hombro izquierdo. ¡Flash!
Sylvain Gasancon, director huésped de la Orquesta Sinfónica de Minería, lo observo: ¡qué joven! Sí, es el director francés que ganó el Premio Internacional Eduardo Mata en 2005. ¡Qué energía! No sé, de verdad, no sé, si importe la edad, 25 años, quizá. Y una pasión que envuelve su cuerpo, que electriza. Hoy me siento de ? , muy joven. Y afortunada, pocas veces se conjugan estas circunstancias que hacen disfrutable el presente y alentador el futuro.
Bien hace Guillermo Samperio recomendando que seamos aliados del arte. Ayer, leía en una de sus tanta entrevistas: "La razón se debe a que estos ámbitos no sólo los hacen crecer espiritual y emocionalmente, sino porque les ayudan a sublimar sus problemas, a hacer catarsis de situaciones muy íntimas. Si la sociedad fuera perfecta y armónica, viviríamos, por decirlo así, ya de manera estética. Pero da la casualidad que vivimos en sociedades enfermas, que nos dañan. El arte y la cultura son un alivio, una medicina."
Ay, Guillón, pues sí, esta es la mejor medicina para el espíritu.
--sbc

Thursday, August 09, 2007

En qué momento uno decide salir corriendo. Dejarlo todo. Irse desnuda. Observo su fotografía con detenimiento. Es una decisión definitiva: "No más".
En qué momento uno decide dejar en orden sus asuntos. Despedirse como un burócrata después de la auditoria reglamentaria. Es una decisión institucionalizada después de un periódo laboral, acaso una renuncia volutaria: "Se acabo".
En qué momento uno decide mirar al Otro, darse la vuelta y sentir que los cuatro o cinco años compartidos se fueron por el caño. Que hay diferencias que se atascaron en el fluir cotidiano. Que aunque pasen los días algo se va pudriendo: "Ya nos llevo la chingada".
En qué momento uno decide mirarse frente al espejo y ensayar la despedida: "Se termino".
"¿En qué momento se lo diré?", me repito. Pero ni hace falta, ella ya no está.
--sbc
Necesito leer narrativa, un texto que me haga llorar de la risa: Ventriloquía Inalámbrica.
Necesito del vago que anda en silencio. Del cazador de maravillas.
Necesito de sus palabras porque estoy enmudeciendo.
--sbc
The calling
Cuatro años: s
cuatro años: c
cuatro años: e
cuatro años: d
cuatro palabras (una por año) que (des)dibujaron el trazo de nuestro camino hasta convertirlo en dos líneas separación cuatro palabras que nos contengan people cuatro palabras claroscuros cuatro palabras que definen la adversidad cuatro palabras que dicen auxilio enfermedad cuatro palabras que dicen hemos caminado people cuatro palabras que nos devuelven al inicio como un círculo que no ha de cerrarse: distancia.
--sbc

Wednesday, August 08, 2007

Un sueño me despertó: Feliz
La Mujer Inalcanzable, por fin, cercana y cálida.
Desperté: una sonrisa que se dibujó en mi rostro todo este día.
--sbc
Gracias al Dr. Antonio A. Quezada, médico ortopedista y extraordinario ser humano.
Esta mañana acudí a mi cita en una clínica del ISSSTE. Como bien es conocida la mala fama en atención que brinda la seguridad social en nuestro país; pues dudé, dudé mucho en concretar una visita al servicio especializado. Para mi sorpresa, cuando acudí por primera vez, me encontré con un joven de trato fino y sonrisa agradable. Su diagnóstico fue acertado. Antes ya había consultado a dos médicos, quienes habían comentado exactamente lo mismo: "una fractura doble en un hueso del pie derecho. Con datos de consolidación tardía". Nada del otro mundo para nadie. Excepto para mí. Pero bueno, estaba ahí escuchando su diagnóstico, y sobre todo las recomendaciones para rehabilitarme. El uso de plantillas y zapatos ortopédicos. Visitas trimestrales.
Ya ha transcurrido un año de mi caída, un acontecimiento que marcó un antes, un después. Sí, cuando observo mi pie derecho, veo un borde, algo que quiere salirse, algo que todavía está. Y la piel parece una plastilina mal adherida. Ahora percibo en autómatico la testura de la superficie que piso. Sé cuántos escalones tiene la casa que habito: 36. Y así por el estilo. Sé también memorizar el espacio que no veo, pero esto no se lo debo a mi caída sino a mi padre que no ve. Pero, esa es otra historia. Bueno, pues esta mañana estuve con el doctor Quezada; ya antes le había comentado de mis mal(estar)es, y como todo buen médico, me envió a realizarme exámenes de gabinete. Y ahora me ha enviado al médico internista. Bueno, esta sería la respuesta más lógica en cualquier profesionista responsable. Sin embargo, hoy también me obsequió dos discos. Dos discos que copió de su ordenador. Sólo bastó decirle: "Sarah Brightman, ¿verdad?". Enseguida tuve en mis manos su nuevo disco. En el Universo Alguien conspira para tener estos encuentros, ¡claro, claro!
--sbc

Tuesday, August 07, 2007

De la creación de la palabra al clasicismo
Guillermo Samperio nos pide que cerremos los ojos; él conducirá este viaje por el inicio de la Creación y entonces escuchamos la caída de una cascada; el fluir del Nilo; el salto de un tigre de bengala; la serpiente deslizándose entre los hierbajos de la vegetación. Y mi mente va y viene. No puedo resistir a la seducción de sus palabras, abro los ojos y observo su rostro marchito y golpeado; pero su voz está más viva. Lo veo y puedo creer que es mi padre contándome un cuento infantil. Una fantástica historia, y él, sólo él, es su Creador. Y vuelvo a cerrar los ojos, y veo un camello...
Guillermo Samperio lee con voz pausada sus propios pensamientos no escritos. De manera oral recrea la historia del silencio: "En un principio cuando no existía el Homo Sapiens existió el silencio. La amapola no pedía ser roja, lo era". La comarca fue el primer concepto que incluía el cielo y la tierra. Vocablo que luego, sería sustituido por Tierras... y así siguió la charla entre ojos cerrados.
--sbc
Hace un año que escribí esto: "...te deseo la fe en el futuro como la promesa donde cabe todo lo que aún no sucede. Felices veintidós, Ileana." Y sí, detrás había un conjuro, el mío, mi deseo y rogué y lloré y soñé y volví a cerrar los ojos. Y la miraba, la tenía frente a mí: Ileana. ¡Dios mío! "Deseo para ambas la fe en el futuro como la promesa donde cabe todo lo que aún no nos sucede". Y ahí estaba ella apagando una velita sobre una rebanada de pastel de chocolate, en una banca del parque México. Y la miraba, la tenía frente a mí: La Griega.
El futuro de ayer es el presente de hoy. Abrí los ojos: Ella está conmigo. Y yo tengo a las dos, es decir, a ella, a Ileana, y a la otra, que es la misma, La Griega. ¡Felices veintitres!
--sbc

Monday, August 06, 2007

Despierto. Domingo.
Yo: "Medio día. Quiero ir a la iglesia".
Empieza el ritual. Un baño. Ayuno.
Ir por mi sobrino Abraham.
Yo: "Vamos ir a misa de doce".
Abraham dice: "que vas a ir a misa. Está bien".
Yo: "vamos a ir juntos".
En el camino poca gente. Ámsterdam. Insurgentes. Alvaro Obregón. Orizaba. La Plaza Río de Janeiro, unos pasos más: La Sagrada Familia
Llegamos puntuales. Y yo estoy expectante. Abraham está a mi lado.
Abraham está en silencio mientras mira salir a los niños que han recibido al Espíritu Santo. Niños vestidos de blanco. Las campanas redoblan. Buscamos lugar. Y la misa comienza.
Segundos después Alguien en la fila contigua toma su sitio. Y la misa avanza.
Las lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento me conmueven. Miro de reojo a Abraham, el padre Luis ha empezado a dar muestras de sus conocimientos de latín. Y descifra cada una de las palabras. Mi sobrino me mira asombrado. Yo le sonrío. Y empieza la consagración, entonces mi vista se deteniene en Alguien de la fila contigua. No puedo evitarlo pienso en él, tan cercano como cualquier feligres. Lo observo. Él está concentrado. Y yo vuelvo a formar parte de la ceremonia. Antes de orar, reconozco mi necesidad de estar ahí acompañada de todos los que profesamos la misma fe. Y pienso en mi familia, en mi madre. Y vuelvo a mirar a Alguien y siento alegría. Y pienso en los cientos de indígenas católicos. Y pienso en una Iglesia Plural con ellos, con su espiritualidad propia. "Padre nuestro..." Y pienso en la inclusión. La paz, esa ansiada paz está momentáneamente entre nosotros en un saludo. Y vuelvo a mirar a ese Alguien Mediador. Cuántas vidas se salvaron de las balas del ejército federal. Cuántas vidas. Cuántas. Camino hacia mi propia búsqueda de paz. Comulgo.
Al final, mi sobrino y yo salimos en silencio. Coincidimos con ese Alguien en la puerta. Y no puedo evitar mi entusiasmo al tenerlo tan cerca. Lo saludo con una reverencia. Y él sonríe cálido.
Abraham me pregunta: "¿Quién es?"
Yo: Es un gran personaje.
Abraham insiste: "Dime su nombre"
Yo: Samuel Ruiz
Abraham: ¿Y?
Yo: Alguien que impulsó la iglesia autóctona en el sur de Chiapas. Es muy larga la historia de este personaje. Sólo te puedo decir que él ha contribuido, en verdad a que en estas tierras, la paz exista entre los hombres. Sólo eso.
Abraham y yo caminos juntos.
--sbc

Friday, August 03, 2007

La vida alterna. Los sueños. Mis sueños. Guillermo Samperio estuvo un par de veces en en mis sueños la semana pasada. Y aunque no recuerdo qué pasaba en ellos; si recuerdo la sensación de inquietud que me dejaba no saber y no entender por qué en más de una ocasión, él aparecía en mi vida onírica.
Ayer, lo encontré y sorpresivamente miré su rostro golpeado. Herido.
"Guillermo, ¿qué te sucedió?", ¡dime! Su respuesta tardó y yo no salía de mi asombro. "Trataron de robarme", dijo. "¿En dónde?" pregunté. "Por mis rumbos", me observó. Y yo, de inmediato, lo abracé. "Sí estuvo dura la madriza, pero, no te preocupes, me estoy cuidando".
Nos despedimos y yo sentí una enorme sensación de tristeza y alegría juntas. Alegría de mirarlo y tristeza de mirlarlo (así). Es un hombre valiente. Y entonces ¿mis sueños?
--sbc

Thursday, August 02, 2007

Lascia ch’io pianga la cruda sorte,
E che sospiri la libertà!
E che sospiri, e che sospiri la libertà!
Lascia ch’io pianga la cruda sorte,
E che sospiri la libertà!
Lascia ch’io pianga la cruda sorte,
E che sospiri la libertà!
E che sospiri, e che sospiri la libertà!
Lascia ch’io pianga la cruda sorte,
E che sospiri la libertà!
--sbc
estoy ausente
ayer intenté sistematizar lo que indudablemente no se puede: la vida alterna. Los sueños.
Ya al final del día, justo cuando regresaba a la Condesa. El día, mi día, fue provechoso. Mi trabajo. Las amistades. El placer: el cine. Ni un mareo. Ni un dolor de cabeza. Inclusive, llovía cuando salí de la sala, pero no importó empaparme y fumar un cigarro mientras veía la lluvia caer.
Estoy ausente
no tengo prisa por llegar a ningún lado. No uso reloj desde hace dos años. El cigarro se terminó. Y después no sé cómo llegué a mi habitación.
Mis rituales. Amo el orden. (No lo voy a negar). Me gusta contemplar mi habitación segundos antes de entrar. Repasar uno a uno los objetos. Su sitio. Las más de las veces, ordeno por color, por forma, por tamaño. Suelo cambiar los objetos de sitio. Los portaretratos. A ellos, les cambio la fotografía como si fuera un calendario al que hay que cambiar la fecha.
Los libros ya han empezado a invadir el espacio parecen plantas que se expanden a mi alrededor.
Estoy ausente
entonces coloco mi bolsa sobre la única silla. Y empiezo el otro ritual, me quito la ropa con calma. La doblo. Enseguida viene la pijama. Y casi no lo creo. No he encendido el televisor. Entonces me recuesto sobre la cama y miro el techo
Estoy ausente
(apago la luz)
Estoy ausente
el sonido de las gotas chocan en mi ventana
(despierto)
abro los ojos y no sé que hora es
y no voy a mirar el reloj,
me he prohibido eso aquí,
y llega la primera idea
y no voy a mirar su fotografía
y llega la primera mentira
y no voy a levantarme
y no voy a encender la luz
Estoy ausente
y ya somos dos
mi idea de Ella (sin mí)
mi idea de Ella (conmigo)
mi idea de Ella. Las Dos
y no lo resisto, me levanto
enciendo la luz y tomo un libro, otro, y otro
pero estoy condicionada por el color
y de reojo miro un folder verde
sí, la última vez que vi a Percival
le di ese folder para que inscribiera su mail
y de su puño y letra: su nombre, su dirección
tomo el folder, ¡Dios!, uno de sus cuentos:
Deseo de ser cepillo de dientes
"...los amantes dan a sus labios sexos (en el epígrafe)
y yo hago más que repetirte, repetirte, repetirte".
Larga es la noche, porque el insomnio se instala a sus anchas
y entonces leo, leo, leo
Alfred Lord Tennyson
In Memoriam
Estoy ausente
cierro los ojos y deseo tanto verte, conversar contigo
tocarte, abrazarte, mirarme en tus ojos verdes
escuchar de tu voz London
--sbc

Wednesday, August 01, 2007



Die weisse Massai

La princesa Massai.- Es un intrigante y cautivador drama erótico alemán que reconstruye la aventura sentimental de la alemana Corinne Hoffman, a través del personaje de Carola (Nina Hoss), desde que está paseando en Kenia, y se topa con Lemalian (Jacky Ido), para caer rendida ante su influjo sexual. La sorprendente historia es materia del filme para mostrarnos detalles desconcertantes de la cultura africana y su choque con Occidente.

Director: Hermine Huntgeburth. Intérpretes: Nina Hoss (Carola), Jacky Ido (Lemalian) Guión: Joahnnes W. Betz, sobre novela autobiográfica de Corinne Hofmann. Producción: Francois Ivernel, Brendan McCarthy, Cameron McCracken, Günther Rohrbach. Música: Nicki Reiser.

Calificación de Séptimo Arte: * * * (Buena)

Calificación de sbc: **** y medio (Muy buena)

--sbc

Monday, July 30, 2007

"Pasa, todo pasa", dice La Mujer Inalcanzable. Y me pregunto si, en efecto, a ella ya le pasó o espera que le pase.
--sbc

Tuesday, July 24, 2007

En Atlacomulco
:una maruchan mientras leo blogs, pienso y escribo, que en este caso "como, luego escribo".
*
Ayer limpié mi librero aproximadamente 1000 títulos
me pregunto si he leído todos. La respuesta, por supuesto, es No.
Sólo algunos, en un porcentaje menor, los libros de Historia de México, la Universal. En uno mayor, los géneros: cuento, poesía y novela. Sí, en ese orden. Los libros de Derecho, de Arte, de Arquitectura son pocos. Pero también los leído. Casi todos. Me satisface porque estos 1000 títulos. Su selección. Su lectura. Son producto de la curiosidad, luego se volvieron necesidad, irremediablemente de la necesidad. Además, por supuesto, casi todos estos ejemplares los he comprado con mi salario. Así que estos 1000 títulos son mi pequeña e íntima biblioteca.
--sbc
Un par de días en casa mis padres. Mi madre está triste. Mi padre también.
Una discusión familiar atropellada. Mi padre y mi hermana mayor. Uno nunca se imagina las palabras hirientes. Las palabras que se clavan como cuchillos. Las heridas. La sangre agitada. Todo eso junto. Mirar el escenario familiar desquebrajarse por lo más endeble... y yo me siento triste por la tristeza de mi madre.
--sbc

Saturday, July 21, 2007

Otra vez en Roma, en la Roma de mi adolescencia. Llevo no sé cuántos días de ir y venir, de cruzar sus plazas. Me siento libre cuando camino por sus calles, aunque la luz del cielo cambie invariablemente al gris. He disfrutado estas caminatas veraniegas por Merida, Córdoba y Orizaba. Alvaro Obregón (antes Jalisco) su corredor, sus fuentes sin agua. Esta mañana, mientras comía palomitas frente una de ellas, una pequeña de tres años se acercó; le ofrecí dos galletas. Aceptó. "Dale las gracias a la ragazza", le dijo su padre. Un italiano de mediana edad. Nos miramos y sonreímos. "¿Cómo se llama la pequeña?", le pregunté. La niña se alejaba y entonces el padre corrió detrás. "Aurora, se llama Aurora". "Aurora, ciao Aurora!" grité. Ella regresó y me dio un beso.
--sbc

Thursday, July 19, 2007

De camino a casa una iglesia; el olor a nardos y a incienso me detuvo por momentos, no lo puedo evitar, entré. "La mañana debe seguir...", me dije mientras permanecía de pie. Las imágenes de los apóstoles se movían, o al menos, yo me sentí observada por ellos. Reí. Y de pie pensé en la conciliación. En estos años de extravio. De infortunio. De incertidumbre. El verdadero mal en el hombre es deseo de control. "Eso", me dije: "lo que no podemos controlar nos vuelve frágiles. Entonces mi propia vulnerabilidad será mi fuerza". Le guiñé un ojo a San Judas Tadeo. Salí.
"La mañana debe seguir y caminé sobre Orizaba, crucé Río de Janeiro y luego, Luis Cabrera, la otra plaza; enseguida encendí un cigarro, Alguien en un crucero me pedió lumbre, traía una guitarra. "¿Qué cantas?", le pregunté. Él, de inmediato, la tomó:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
camino sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria
ni dejar la memoria
de los hombres mi canción.
Yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
A la tercera estrófa yo ya estaba cantando con él: Caminante son tus huellas el camino y nada más. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar, se hace camino, y al volver la vista atrás. Se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
--sbc
Pocas veces he sentido un cambio tan extremo. Hace días fumaba como loca, leía como loca, pensaba como loca. La ideas me atormentaban. Las ojeras volvieron. El insomnio inamovible. El día se aproximaba. Las horas.
(otra vez esta sensación de asfixia, de angustia)
--Hola, ¡tengo gripa!
--¿Te sientes tan mal como para no vernos?
--No.
--A las 8...
--A las 8.
No hubo angustia. No hubo sobresalto. Su primer regalo: un corazón en forma de esponja para controlar el stress. Reí. Y caminamos. Caminamos. Nos perdimos en las calles: Reforma y Zona Rosa. Todo fluyó. No hubo angustia. Hubo abrazos. Besos. Una larga conversación y muchas risas. Dormí. Dormí. Dormí.
--sbc
"Estoy en paz, no feliz, no contenta, estoy en paz". Es una emoción nueva. Hace un par de años, o quizá más, cuando empecé a sentir un sin fin de malestares físicos acompañados del vaivén emocional; no podía asumir que somos un todo integral: el cuerpo, el alma, la psique, los genes. A este período le siguió, la mudanza familiar. La soledad. La primera fase de separación real de mi madre. De todos sus cuidados y cariños. De su caricia matutina. De su comida. De su té preparado para mi ansiedad. De su abrazo nocturno. En mayor o menor medida, los otros personajes familiares, es decir, mi padre, mis hermanos: Andrés, Guadalupe, Adriana complementaban mi vida con su indiferencia. Con sus silencios. Con excepción de mis sobrinos Alan y Abraham que han sido mis cómplices y espectadores de este gran amor filial. Ambos han aprendido a amar a su abuela como si fuera su propia madre.
Mi trabajo me ha permitido vivir con singular alegría la cotidianidad. He construido relaciones sólidas. Respetuosas. Solidarias. Fraternas. Y sobre todo, me ha otorgado libertad para explorar otras áreas. Para ir a un instituto, a un centro, a una facultad. Adquirir conocimientos y ponerlos en práctica con los jóvenes visitantes. Es el sitio también de encuentro permanente con las mejores expresiones artísticas. Es un sueño, salir de la oficina, convivir con jóvenes inquietos y llevarlos al medio día a presenciar el ensayo de una orquesta musical, de una obra de teatro o de danza. Caminar y mirar el Espacio Escultórico. Todo esto me renueva.
Y si bien, mis mareos constantes y falta de equilibrio al caminar me provocaron cierta desesperación durante meses. Hoy celebro sentirme entera. Y optimista. Quiero recorrer más. Mirar más. Creer más. Crecer más.
La literatura y CRG. Su encuentro modificó mi percepción del mundo literario. El que yo ya tenía armado, es decir, mis preferencias literarias, la teoría, la creación. En poco tiempo, radicalizó todo. Y no es una exageración decir, escribir que "renací". Renació el deseo por la escritura. Sin duda, seguir sus pasos con cautela me ha permitido explorar un mundo otro. Un mundo nuevo. Sé que no soy ni seré la escritora que este país necesita. Pero, segura estoy que seré la escritora que yo quiero ser, que ya soy. Porque si algo he reflexionado en estos días de oscuridad, es lo siguiente: ¿qué es lo que hace a uno o a una ser escritor, pintor, escultor...? (Un día llegó un chico de unos 20 años, a una visita y luego conversando me afirmó: soy escultor. Lo volví a ver, entonces me mostró una carpeta con su obra. Observó uno de sus trabajos y señaló: con él mi miré a mí mismo como escultor. Me gustó mucho su confianza. La propia certeza en su trabajo). Yo creo que no es la obra en sí misma, porque le faltaría el otro, el lector, el espectador. No es en sí, la obra publicada y exitosa. El libro de cuentos. La novela. El poema. Ni el cuadro "x" ni la escultura "y". Para mí, es el camino recorrido al que no se vuelve jamás. Cada obra es única porque uno no sabe a dónde te lleva. Esa huella. Es la escritura. Eso es ser escritor/a para mí. Quizá para muchos esto sólo sea parte del proceso escritural pero para mí no. Esto es algo que he estado experimentando como necesidad primigenia. Y que he confirmado en mis talleres de creación. Y no está de sobra afirmar que la cercanía con CRG ha radicalizado también mi vida. Y lo celebro.
Mi reencuentro con el doctor Ordóñez también me ha hecho sentir partícipe de un cambio. Un cambio real. Que está acompañado de estos años nuevos. De las nuevas propuestas que le he presentado. De la confianza que tiene en mi colaboración. En mi trabajo.
La Griega. Hace una semana y después de su reencuentro, me preguntaba con mucha ansiedad, ¿en dónde colocar las emociones que me produce, en dónde situarla? Me ha sacudido otra vez, y se lo agradezco. Enfrentar mis miedos. No puedo ni debo salir corriendo del Deseo. Antes la perseguía porque la deseaba. Ahora ella dice: "¡Tómame!" Y yo estuve apunto de huir. ¡Qué absurdo! Ayer estuve con ella en ese tránsito abismal que hoy me renueva. Caminar por las calles de su mano, de su brazo. Cruzar la frontera, o mejor dicho, la colindancia.
"Estoy en paz, no contenta, no feliz, estoy en paz".
El Amor es Mi Madre. Dentro de un par de días volveré a ella. La más mía.
--sbc

Tuesday, July 17, 2007

A rainy day
Amaneció lloviendo. Volví a cerrar los ojos: la Mujer Inalcanzable y el Crónista del pueblo aparecieron en mis sueños. En casa de él. Aunque no vi a ningún gato. Raro. La exploración de mi mundo onírico me extremece. En días pasados, al estar conversando frente a La Griega, ella me relataba su más reciente romance. La presencia del Mar y los colores. Y no pude evitar traer a la memoria el primer sueño del año. El dibujo fabuloso que ambas, pero particularmente a ella, le había atraído. Pues, lo recordé. No hay duda. Tengo sueños premonitorios. Sólo que no sé bien qué hacer con ellos. Entonces pienso, que debo dejar que fluyan sin sentirme atrapada en el futuro.
Tengo esta vida alterna. Y desearía que mis sueños eróticos también fueran premonitorios. Sólo que a ella, la sueño en mi adolescencia. Es decir, lo que ella y yo tuvimos fue un gran amor correspondido. De cualquier manera, cada que la veo (en la Vida Real y Verdadera), la quiero, inexplicablemente mi corazón la sigue. Estoy en paz y feliz cuando ella está cerca de mí. Le he contado mis sueños. Y ella sólo ríe. Tengo esta vida alterna. La Mujer Inalcanzable. Crónistas. Escritores. Mi madre. Mis Musas (del pasado, del presente). La Griega (con todo y sus historias amorosas). Y luego Ella, la de los sueños eróticos en pasado. Amaneció lloviendo y yo hubiera deseado empapar mi cama. Cerrar los ojos y mirarme adolescente.
--sbc

Sunday, July 15, 2007

Domingo musical
Concierto para violonchelo y orquesta en mi menor Op. 85
de Edward Elgar
solista: Asier Polo, violonchelo

Sinfonía No. 2 en re menor op. 36
Ludwig van Beethoven
Orquesta Sinfónica de Minería

lugar: Sala de conciertos Nezahualcóyotl
--sbc
un hombre afeminado llora
la voz entrecortada
un lamento amoroso
una pregunta en el aire: ¿por qué la besasté?
*
¡pinche joto de mierda!
la voz enérgica, repetía:
¡puto, maricón!
¡bájate de mi carro!
¡bájate ya!
*
la voz entrecorda
"otra vez, por qué, lo mismo pasó en España"
y su llanto aumentaba.
*
una pelea amorosa entre dos hombres. El amante y el amado. El bisexual y el homosexual.
el escenario: Ámsterdam. Justo frente al número 62.
*
¿Cómo terminó esta historia amorosa?
*
el auto convertible arrancó después de media hora de gritos, llanto y silencios. El resto queda en la imaginación del lector.
--sbc

Saturday, July 14, 2007

La luz eléctrica y mi insomnio están juntos otra vez. Ayer apaqué la luz pero mis ojos seguían abiertos. Encendí el televisor: Acusados. Hace 20 años, no daba crédito: Jody Foster. Chavísima. Esta película se exhibió a finales de los años 80, justo cuando yo iniciaba mis estudios de derecho. Acusados versa sobre la defensa jurídica de una mujer que ha sido violada en un bar. En realidad, es una historia que muestra los arreglos jurídicos y el machismo. ¿Justicia? ¡Qué ingenuidad!
--sbc
Planeta lúdico
No suelo detenerme en la calle a platicar con extraños. Esta mañana, alguien me contuvo en mis pensamientos. Es decir, salí tarde de mi habitación, antes había experimentado una extraña emoción. Suelo llorar mientras sueño. Pero, hoy después de despertar tarde y no desear levantarme; autómata me dirigí al baño. Cepillé mis dientes. Escupí. El agua tibia recorrió mi cabeza, mi cara, mi cuerpo. Algunas burbujas. Me sentí triste. El llanto. Mi llanto estaba más caliente que el agua que me bañaba. Empecé a recordar los poemas italianos: un trago amargo. Empecé a recordar las horas de ayer: lentas. Lentas. Y en mi cabeza: la Griega. Empecé a recordar las horas de los meses en que ella no estuvo. Empecé a recordar los meses de los años en que Otras Mujeres fueron también La Misma. El llanto caliente y mis mocos juntos escupieron un nombre: la Griega.
Las horas. Más de medio día. No debo. No quiero. No voy a quedarme así. Un cigarro. Parque México. Alguien apareció frente a mí y me dijo que mientras yo esperaba; él podría mostrarme sus trabajos. Autómata. Le pregunté: "¿Mientras espero?". Me observó interrogante y afirmó: "Bueno, mientras esperas o terminas de fumar tu cigarro. Estás pensando en algo. Parece que vas a tomar una decisión. Irte o esperar". Y esas palabras detuvieron el torbellino de pensamientos, de sinrazones. Acepté mirar su trabajo.
Nos sentamos en una banca y de inmediato la conversación emergió con fluidez, con una armoniosa sensación de respeto. Se presentó como estudiante de Arte Dramático, como escritor de cuentos y poesía. Entonces hablamos de algunos dramaturgos y directores de escena: Héctor Mendoza, Luis Mario Moncada, Ignacio Solares. Lo fascinante fue el punto de encuentro con el trabajo actoral. En minutos que se prolongaron a una hora, ya estábamos hablando de la caracterización. De la psicología. De las formas lúdicas de experimentar sensaciones. De lo masculino y lo femenino. De la libertad. Del placer. Sorpresivamente, sus ideas. Sus argumentos. Todo. Todo estaba relacionado con el torbellino de mis pensamientos: "un bisexual tiene más libertad, porque juega, porque es lúdico, porque puede ir de un lado a otro, sin necesidad de estar definiendo una posición. Lo importante, es el compromiso que adquiera en donde él o ella se sitúe". No objeté nada. Sus ideas fueron un respiro. Una posición neutral frente a mi cotidianidad. Frente a la vida. Y sí, uno tiene que salir, tomar aire, respirar. Y vida sigue...
--sbc

Friday, July 13, 2007

Laboratorio de Estrategias Creativas
Llegué a este taller-laboratorio porque quería tomar un curso (debo confesar mi amor por la colonia hipódromo-condesa), en Casa Refugio. Desde hace años estoy enamorada de esa esquina: Citláltepec y Ámsterdam. Solía ir con mis sobrinos cuando ellos eran niños a jugar frente a la fuente. A inventar historias. A imaginar principios pero nunca finales. Cada que regresábamos, agregaba algo a una historia que no concluía, que no ha concluído.
El Laboratorio de Estrategias Creativas impartido por Vivian Abenshushan fue una enorme oportunidad para vencer el miedo al rídiculo. Un repaso por las Vanguardias. Con ejercicios in situ. Un laboratorio experimental. Con tecnología a la mano: cámaras y vídeos dígitales. Grabadoras. Radios. Cassetes.
Un regreso al juego infantil y a la creatividad. Un inicio a la propuesta sin censura. Sin calificación. Sin Adjetivos. Aunque creo que más de uno comentó "que loco está esto".
¿Nuevos amigos? Quizá. Por lo menos una joven bastante inquieta: Amada. Pero, sin duda, cada uno de los integrantes tiene talento. Como se mostró en la exposición final de trabajos.
Mirarme en vídeo no me agradó mucho y tampoco la carpeta que presenté. Sin embargo, concluí, llegué con ellos al final.
Hay mucho que comentar de esta experiencia, cada sesión era un reto, una transformación integral. Vivian Abenshusan es una extraordinaria exponente de estos temas. Abierta. Gentil. Experimental.
Al final brindamos y conversamos brevemente sobre la vida literaria. En el salón contiguo se encontraba Guillermo Samperio, quien recién inició un taller, lo saludé. En la primer planta, un presentación de un libro sobre homosexualismo en México. Así mi vida de estos días, donde estos temas y personajes dialogan, convergen en Citlálpetec y Ámsterdam.
--sbc

Thursday, July 12, 2007

La Griega (re)apareció una vez más
La Griega ha retornado del más allá, luego de nueve meses de ausencia. Regresó.
Regresó y me miró como miran los saben que alguien los espera.
Regresó con una sonrisa cínica y un ramo de flores.
Regresó como regresan los que saben que poseen un espacio a perpetuidad.
Y yo me estremecí en su abrazo.
Y yo me hundí en la mentira que me dije: ¡ya no me importas!
Porque ahí estaba mordiendo sus labios
chupando la vainilla amarga
reconociendo lo que se ha de ir...
--sbc
--Por la literatura que nos ha unido
--¡Salud!
Un brindis al final del taller de cuento en el Atrio, un centro cultural en la Colonia Roma.
Guillermo Samperio y nuestro heterogéneo grupo de talleristas reunidos en torno a la expericiencia escritural. Cada uno comentamos nuestras impresiones. Fue realmente emotivo escuchar: "Yo estaba muerto. Y renací"; "Ahora leo dos libros por mes"; "Puedo superar la crítica, ya no tengo miedo". Alguien susurró: parece reunión de doble A. "¿Doble A?", pregunté, "Sí, de Alcohólicos Anónimos, claro, en plena recuperación". ¡Ah, estas nuevas amistades!
Guillermo Samperio, de verdad, es un gran maestro de la escritura. Nos narró, como sólo él puede hacerlo, con voz pausada y misteriosa, los intrincados caminos que ha sorteado en lo literario. Y ese hilo invisible que bordea la vida personal y la pública. La vida literaria. Entonces, le pregunté si la literatura lo había salvado de la locura. Y él respondió no sólo de la locura, del suicidio.
Y alguien más reafirmó "el arte es una cura. El arte es una salvación para el alma". Y ya al final, todos brindamos una y otra vez por estar ahí curados de espantos.
Alguien más le preguntó por el estado de salud de la literatura mexicana. Su respuesta fue contundente: "no hay nada todavía que nos maraville, se sigue escribiendo bajo la tradición, y los que no, pues no la atienden". Y volví a tomar la palabra, "Guillermo, parecería que el ámbito literario está ocupado sólo por hombres, y las mujeres ¿quiénes?". Quizá fue una pregunta tramposa, porque yo ya sabía la respuesta. Me miró a los ojos y dijo: ahí, está Cristina Rivera-Garza.
Entonces dije: ¡salud!
--sbc
un verano sin luz
tercera semana sin luz eléctrica
la primer noche no fue necesario encender una lámpara o una vela. Algo que no he escrito aquí, es mi experiencia en el Laboratorio de Estrategias Creativas que imparte Vivian Abenshushan, en Casa Refugio. Algo verdaderamente extraordinario y altamente recomendable. Pues, el primer jueves sin luz, regresaba del laboratorio experimental y la clase había versado acerca de posibilidad de reaprender a escuchar. Entonces me dije por qué no intentar reaprender a mirar. Y sólo eso bastó en ese momento para aprehender la oscuridad desde otro ángulo. Dulce Desafío, como han nombrado los que han vivido en Ámsterdam 62, se convirtió en un reto.
Despierto gracias al canto de los pájaros. Ya se que no son las 6 de la mañana, el cambio de horario no afecta a estos pájaros que silvan con singular energía frente a mi ventana, a eso de 5:00. Por cierto, un día soñé con ardillas en lugar de pájaros supose que estaba en el Pedregal de San Ángel o en el Bosque de Chapultepec. Luego, doy dos o tres vueltas en mi cama, me arremolino en las sábanas y vuelvo a buscarme en los sueños.
Despierto justo a las 7. Y aunque me cuesta levantarme lo hago para aprovechar la luz del día. Leo poesía. Y sintonizo el radio en algun noticiero matutino. A veces, de verdad, no quisiera escuchar ni la voz de un hombre ni de una mujer. Quisiera sólo el silencio. Pero, no puedo permanecer alejada de la cotidianidad. De los acontecientos del mundo en que el todos vivimos. Del mundo real y verdedero.
A eso de las 11:00 cuando ya tengo hambre. Salgo a dar un paseo en busca de algún sitio para almorzar. Hoy por ejemplo, estuve un lugar pequeño. Con música: Raphael. Y después de la nochecita de ayer. Pues francamente me sentí muy agusto. Oh, Dios! nunca me imaginé que una mujer me hiciera una propuesta indecorosa: Crees que podamos tener... sin que eso nos comprometa. La miré con gran asombro. No lo sé. Lo que es seguro es que ni tú ni yo tendríamos que preocuparnos por la píldora del día siguiente. No. La noche de anoche fue embriagadora. Excesiva. Tan llena de cinismo. En realidad, todavía no sé cómo me siento entre el desconcierto de sus palabras, de su encuentro. Y algo perpleja, por no escribir, pendeja, por decirle: sí. Acepto. Pero, yo hablaba de la luz, y que mejor que no tenerla, para no mirarme ahora. No sé si me he traicionado a mí misma con aceptar tener una relación que me deja en gran desventaja. Derrotada. No lo sé, tampoco quiero pensar mucho y ya no sé de qué se trata este juego, pero ya estoy dentro. Es, sin duda, entrar a ese abismo de oscuridad. Y no voy a tientas, lo sé.
La casera de Dulce Desafío dice que ya fue a solicitar la reinstalación de la luz. Le creo. Y yo pienso en las horas, pienso en este verano sin luz.
--sbc

Thursday, July 05, 2007

Anoche me quedé tendida sobre la cama
la habitación sin luz
dos ventanas
dos ángulos por donde ella entra sin que la inviten
Anoche me miraba a mí misma sobre la cama
Alguien. Una mujer me visitó
sentí su presencia acercándose
(como un fantasma)
estaba detrás de mí
una de sus manos intentó tocar mi nuca
justo estoy viéndome a mí misma en este sueño
veo la mano acercarse, los dedos intentan tocar mi cabello
y viene el sobresalto. Despierto.
Estoy en la misma posición fetal de mi sueño.
¿Quién es esta mujer?
--sbc

Wednesday, July 04, 2007

desde el jueves pasado duermo sin luz (mmm si alguien pensó en mi Luz, yo también, sin ella he dormido muchas noches y con ella otras tantas), es decir, suspendieron el servicio eléctrico en amsterdam 62. La primera noche no importó tanto, las siguientes tampoco, en realidad, no me importa que no haya luz. Me divierte traspasar el umbral, reconocer el espacio ajeno. No es mi hogar. Soy una huésped (más). Si esa casa hablará cuántas historias contaría. Parece una casa fantasma, al mejor estilo de Edgar Allan Poe. Y me parece una osadía vivir ahí. Una gran aventura, por supuesto, infantil. Sálvese quién pueda!, un dos tres por...
--sbc
Le mostré mis libros. Le hablé de sus contenidos. Me miró asombrado.
--¿Cuál es problema? --me preguntó. Manejas la temática.
--Es algo más profundo.
--¿Profundo?
--Sí, tiene que ver sólo conmigo.
--¿Contigo?
--Tengo miedo.
--¿Miedo?, ¿aquién?, ¿a qué?
--Si lo supiera entonces...
--Entonces otra sería la historia --me interrumpió abruptamente.
Le mostré mis libros. Le hablé de sus contenidos. Me miró convencido, no hubo dudas, ambos sabíamos lo mismo, de lo mismo.
--sbc
4 de julio Y pienso en Patricia Ayala. En Nueva York. En los tantos meses en que no he recibido las extensas misivas cargadas de humor. Sé que Paty está concluyendo su doctorado. Que la carga académica, el trabajo diario, ser mamá y todo esto junto, pues la tienen más que ocupada. Ay, Paty, ruego por una sola de tus cartas virtuales. Eres tan divertida. Eres tan necesaria en mi vida. Eres mi amiga.
4 de julio Y pienso en Beatriz Betancourt. En mi madre postiza. Hoy es tu cumple. ¿Cuántos? Qué importa saberlos, tienes los suficientes para ser mi madre postiza. Eso quiere decir, que son como muchos, no? Te quiero Bety, te quiero.
4 de julio Y pienso en la Mujer Inalcanzable. En quien estando tan lejos, es decir, en China, me escribe un mensajito en el chat. "Tan lejos (y) tan cerca". Tan lejos en distancia. Siempre viajando. Tan cerca de mí. Está en mi corazón. Hoy conversamos tres veces a través del chat, entonces la distancia física se desvanece, está cerca otra vez. Pero, hoy, no sé porque extraña razón no le pregunté por esta fecha. 4 de julio. ¿Será significativo para alguien estar en Estados Unidos?, ¿celebrar?,¿qué?
4 de julio Y pienso en estas mujeres que ama mi corazón.
--sbc

Tuesday, July 03, 2007

¡Esta chica me tiene loca!
--sbc

Monday, July 02, 2007

El tiempo, tan inexistente hasta entonces, pareció empezar a girar enloquecido a partir del sonido del disparo y sin embargo todo semejó ocurrir en un solo instante. La gaviota detuvo por completo su vuelo, quedándose inmóvil durante una eternidad, tan paralizada como él en un momento antes ante Katina; simultáneamente, ella dio un grito que en apariencia se sumó al seco ruido del disparo y antes de que el sonido de la voz de ella desapareciera, la gaviota empezó a caer, como si de pronto su gracilidad se hubiera convertido en el peso muerto de una piedra.
La gaviota
Juan García Ponce
--sbc
El aire es la pureza del tiempo: en el vuelo no hay caída sino suspensión. Retengo en las manos una brizna de pensamiento. Una idea que acoge la resistencia a lo efímero. El aire contradice al minutero, disloca su sentencia y horca: en su invisibilidad móvil, permanente, mueren y resucitan los temblores del hombre. El tiempo un afincado de la muerte.
Apuntes para sobrevivir al aire
Rocío Cerón
--sbc
Nombremos realidades, cambiemos sociedades fue la consigna de quienes participamos en la marcha gay del sábado 30 de junio.
Después de algunos años de asistir a este multicolorido festejo. Me sigue maravillando la presencia de adolsecentes y jóvenes amorosos. Y quizá, lo que ya no es novedad: los amigos, los familiares y por supuesto, muchos mirones.
--sbc

Wednesday, June 27, 2007

libros, libros, libros
Mis nuevas lecturas. ¡Qué emoción, comprar libros, leerlos, leerlos y leerlos!
*Juan García Ponce, La gaviota, ERA, México. 2006.
*Eduardo Antonio Parra, Los límites de la noche, ERA, México. 1ar. Reimp. 2004.
*Poetas italianos del siglo XX (Umberto Saba, Vincenzo Cardarelli, Giuseppe Urgaretti, Salvatore Quasimodo), UNAM, México, 2006.
*Bargalló/Gander, Connecting Lines, New Poetry from Mexico, UNAM, Sarabande Books, México, 2006.
*Linder, Líneas conectadas, Nueva Poesía de los Estados Unidos, UNAM, México, Sarabende Books, 2006.
--sbc

Tuesday, June 26, 2007

Ya está! Mi Deseo. Su nombre. Un sabor.
Los Nenúfares Azules. ¿Aparecerán?
--sbc
La Griega (re)apareció. Una llamada que corta mi respiración. Estoy emocionada. No sé qué decir. Escucho su voz. Y las palabras no salen. En cambio, ella me conoce tan bien que, de inmediato, me dice: "te estoy viendo, Susy, ya vas a empezar con tus gestos. Entonces reacciono lento. Y todavía no sé qué más agregar que no sea el monosílabo: sí. Sí. Te quiero. Te quiero ver. Sí. Cuando tú digas. ¿Lunes? Sí. ¿Está bien. Todo? Sí. El cielo no me alcanza. ¡Estoy feliz! Y quisiera que el eco de mi grito se expandiera a lo alto, pero enmudecí. Estoy sin habla. Callada. Miro el gris de las nubes chocar. Un relámpago.
*
Ahí, donde el camino se bifurca: estamos.
Ahí, donde el camino se bifurca: estábamos.
Ahí, donde el camino se bifurca: (des)apareció.
Ahí, donde el camino se bifurca: (re)apareció.
Ahí, donde el camino se bifurca: escuché su voz.
Ahí, donde el camino se bifurca: (ya) (no) estoy.
*
No quiero pensar. No quiero razonar. No quiero entender(la).
No quiero pensar. No quiero razonar. No quiero entender(la).
No quiero pensar. No quiero razonar. No quiero entender(la).
*
¿Por qué acepté ver(la)?, ¿cuántas razones tengo para estar cerca del Deseo?
Una noche mi hambre alcanzó la bolsa cerrada. Uno a uno en mi boca. De almendra. Cacahuate. Cereza. Cerré la bolsa. Dormí. Esa noche soñé con ella "me los he comido", le dije. Ella me besó los cachetes.
*
Una jirafa amarilla
Un anillo redondo
Unos aretes dimuntos
Un ángel que ora
Un ladrillo con figuras egipcias
Un biombo con historias
Unos chocolates. Esos ya no.
Un poemario
*
Es la suma del tiempo sin Tiempo. De la abrumadora manera de No-Estar y Estar.
--sbc

Claude Monet, Nenúfares, 1916-1923.
El nenúfar, planta de la familia de las ninfeáceas, es una especie originaria de Florida, introducida en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX. Quizá eso explique su aparición en los cuadros de Monet.
Al nenúfar blanco (Nymphaea alba, al que también se denomina aguapé blanco, azucena de agua, escudete de Europa, golfán blanco o rosa de Venus) se le atribuye una propiedad ciertamente curiosa: anafrodisíaco. Es decir, lo contrario de afrodisíaco. Por eso, antiguamente, se usaba en conventos y seminarios preparado como infusión.
Incluso las semillas tienen aplicación, pues pueden utilizarse como sucedáneo del café.

--sbc

En la Cuenca del Valle de Anáhuac, año con año y durante siglos, la Madre Naturaleza nos deleita con el espectáculo efímero de los Nenúfares que, según la leyenda, es el lugar donde habitan las Hadas. Formula un deseo con toda tu alma, si mañana encuentras flores en tu arreglo, significa que las Hadas han escuchado tu petición.
--sbc

Saturday, June 23, 2007

Vorrei essere l'acqua della doccia che fai
Vorrei essere il cielo sotto il quale dormirai
cosi non ci lasciaremo mai
--sbc

Friday, June 22, 2007

¡Por fin, por fin!
Mamá y yo
Las Dos
--sbc